Brigitte Fontaine & Art Ensemble of Chicago – Comme à la radio

•septiembre 10, 2011 • 2 comentarios

“…el nuevo arte es antihedonista. El desafío a nuestro aparato sensorial, o la violencia ejercida sobre él, duele. La nueva música seria hiere el oído (…). Pero la acusación de aburrimiento es realmente hipócrita”
Susan Sontag en “Contra la interpretación.

Y es que hay dos puntos centrales –acaso el mismo- antes de oír Comme à la radio: el primero es que yace dentro de un círculo de obras más exigentes, y el otro dice que previamente es necesario apelar a una reeducación de los sentidos. Está presente aquel extrañamiento formalista necesario en una obra de arte, que no incluía a la música y que lo ha llevado a otro punto y se ve en Peter Brötzmann, John Cage o Karlheinz Stockhausen. Es el intento de escapar al conformismo cultural, ya sea activo, pasivo, inconsciente –a veces, la curiosidad-, pero no como un capricho elitista, sino abriéndose a la posibilidad de este tipo de experiencias cinéticas que a la larga se alista en una de las partes del desarrollo social.  De esta manera, obviamos el carácter individual de un proceso de esta índole pues, paulatinamente, se puede agudizar la sensibilidad del autocuestionamiento del ego frente al mundo (ya no aclamando la ignorancia consolidada.). Hasta asumirla, esta posición del ego, será particularmente incómoda. La nueva visión, únicamente comprensible a partir de la experiencia, preparará la libertad: libertad en todo sentido y en sentidos inconcebibles, pero libertad bien entendida, no una hipocresía socio-histórica. Dando por sentada la inexistencia del libre albedrío e incluso resignándonos a la prisión del cuerpo. La lucha continua con la carne a través de las doctrinas.  Claro ejemplo de esto es la aparición del free jazz.

¿Está aún vivo el free jazz? Entendiendo por tal el jazz estrechamente vinculado a los cambios políticos, sociales y culturales extendidos por doquier a partir de la segunda mitad de los años sesenta por USA y Europa principalmente deberíamos decir que tuvo su momento de gloria en unas fechas concretas y que aquello finalizó ya hace mucho. Y es verdad, incontrovertiblemente. Pero si ampliando sus limites temporales consideramos como free jazz esa poderosa corriente que libera la música de las formas permitiendo que su significado crezca sin ataduras, entonces el free está afortunadamente vivo.

Basta escuchar aún hoy en día los álbumes de buena parte de los músicos que engrosaron, más o menos, esta corriente para comprobar su vigencia. Sin necesidad de acudir a la absoluta excelencia inmarchitable del triunvirato constituido por Ornette Coleman, John Coltrane y Albert Ayler, la Santísima Trinidad del free, y por supuesto, sin tampoco invocar a Sun Ra, ese estrafalario y cósmico personaje, poseedor de uno de los más poderosos corpus musicales del pasado siglo, es de justicia reconocer que todavía hay mucho que disfrutar del free jazz, siempre tildado de difícil y complicado.

Y buena prueba se encuentra en los trabajos de Art Ensemble of Chicago (AEC). Este grupo se formó en 1968 por miembros de la Association for the Advancement of Creative Musicians, creada en 1965 en Chicago por el musicólogo, activista e incansable polemista Muhal Richard Abrams. La labor política y cultural de esta Asociación fue inmensa promocionado la historia de la raza negra y sus raíces africanas de manera incansable, a través de conciertos, escuelas de música, conferencias, reuniones, etc., etc. Chicago ha sido siempre un lugar de energía incomparable en los USA, especialmente en lo que concierne a su numerosa población negra.

En el mundo de la música, basta recordar que allí ha estado una base importante tanto del blues eléctrico de los cincuenta como del rock incendiario de los sesenta y del soul más comprometido de los setenta. Y también del jazz más avanzado. El lema del AEC se basaba en un inmenso respeto por la tradición del blues, el gospel y los grandes compositores norteamericanos, pero también en la música folklórica africana y los compositores europeos de música clásica desde la música de antes del barroco a genios del siglo XX como Stravinsky, Schöenberg o Bartók. Es por ello que resulta bastante ecléctico Comme à la radio, pop planteado desde la vereda de la  avant-garde.

Con esto, en Comme à la radio, no se apela a un paroxismo cursi ni a sentidos innatos o a ideas sensoriales preconcebidas, todo eso que de lo que parece imposible desligarse el ser humano. El olfato, la vista, el oído son propiedades naturales, pero no lo son el modo de ver, el modo de oler, el/los modo/s de oír, no lo son sus interpretaciones.

Sobre esto, en otro lenguaje, hacen música Brigitte Fontaine, Areski y The Art Ensemble of Chicago.

DOWNLOAD

Swans – I’ll Cry for you

•marzo 3, 2011 • Dejar un comentario

 

Danse Macabre

•enero 26, 2011 • 2 comentarios

“Zig y zig y zig”, la cadenciosa muerte llama,

con el talón de su pie, a una tumba.

La muerte, a media noche,

baila, “Zig y zig y zag”, sobre su violín.

El viento invernal sopla y la noche está sombría.

Se escuchan los gemidos de los tilos.

En la oscuridad se ve a los blancos esqueletos

correr y saltar bajo sus mortajas…”

La Europa del medioevo fue cuna de un sin fin de mitos, leyendas y supersticiones, estas en su mayoría surgen desde la incorporación al cristianismo de ritos, creencias y mitologías paganas. Es durante este trayecto se concretiza (y unifica) la imagen de la muerte europea.  Aunque  la muerte ha sido personificada por un sin fin de culturas desde la Gorgona etrusca hasta el heraldo germánico,  la religión católica nunca tuvo una personificación formal de ella y tampoco es mencionada formalmente en ninguno de los escritos bíblicos (más allá del libro de las Revelaciones) lo más cercano a una personificación de la muerte es el polifuncional arcángel Miguel por el lado de Dios y Samael por el lado de los “malos”. El hecho de no tener una figura clara para la muerte, generó una inclusión en las diversas culturas que ya tenían asimilada una, acto seguido cual “globalización” se dio pie a un proceso de unificación popular, a espaldas de las directrices de la iglesia.

Thanatos II, Jack Maleczewski

Dada la fuerte influencia Helénica, el primer paso en este proceso de personificación, fue unir las imágenes de Tánatos (la muerte no violenta) y las Keres (espiritus de la muerte sanguinaria), así tenemos una muerte global, que ya no es diferenciada en la forma en que llega.  El judaismo, que contaba con seis ángeles para la muerte aporta con las imágenes de Gabriel (muerte sobre los Reyes), Kapziel (muerte sobre los jovenes), Mahhit (muerte sobre los niños) y Hamah (sobre las hombres y bestias), el único relegado es Mashbir (muerte sobre los animales) ya que el impulso católico indica que los animales no tienen alma.  Al unificar a todos estos ángeles tenemos como resultado una muerte que no distingue entre niños y reyes, jóvenes y adultos,  hombres y mujeres.

Tenemos ahora una imagen de la muerte transversal, que no distingue personas ni formas, hemos formado el primer componente ideológico de la muerte, aquella que le llega a todos de igual manera. De manera lateral, la muerte se consolida como un ente neutro, es decir, independiente de las figuras de bien (Dios) y mal (Satán), funcionando como cual Caronte transportando las almas desde la tierra al purgatorio.

Una vez consolidado el modus operandum de la muerte, viene una formulación no trivial: La personificación. Sin duda la muerte clásica es la heredera de la imagen de Ankou, surgida en la Francia bretona. El folkloriste Anatole Le Braz nos la describe de la siguiente manera:

El Ankou es el obrero de la muerte (oberour ar maro). El último fallecido del año en una parroquia cualquiera se convierte en el Ankou de esa parroquia durante el año siguiente. Si en un año determinado hay más defunciones de lo habitual, se dice del Ankou:

War ma fé, heman zo eun Anko drouk (“Cielo santo, éste es un Ankou cruel”).

 

Ankou

Muchos describen al Ankou como un hombre muy viejo y delgado, con los cabellos largos y blancos y un gran sombrero de fieltro negro. Otros aseguran que tiene la forma de un esqueleto envuelto en un sudario, cuya cabeza gira constantemente sobre sí misma en lo alto de la columna vertebral a fin de poder otear de un solo vistazo toda la región que se le ha encomendado recorrer.

En uno y otro caso, el Ankou tiene en la mano una guadaña, que difiere de las guadañas normales en que su hoja está vuelta hacia afuera y no hacia dentro. De este modo el Ankou no la hace regresar a él cuando siega; contrariamente al uso de todos los segadores de heno y cosechadores de trigo, él la arroja hacia adelante

La imagen de Ankou es fuertemente aceptada como la de la muerte, también encontramos a la muerte en forma de mujer recurrente en la Europa Oriental (Semirc: muerte en polaco es un sustantivo femenino) o la imagen de Morrigan (la reina de la guerra) para los Celtas e inclusive en la lengua hispana, mientras que en algunas zonas de Alemania y en especial en la cultura anglo-sajona tenía una connotación masculina.

 

Angel of Death, Evelyn De Morgan_

Si bien, es posible hacer distinciones de género en estas imágenes de la muerte, las dos ampliamente dibulgadas, ambas junto a la inclusión islámica de Azrael (arcángel de la muerte) constituyen el cimiento para la personificación  del Ángel de la Muerte o La Muerte, este ente de capucha y guadaña, angelical y temible,  cuyo rostro es tan difuso e intimidarte como su presencia, que con indiferencia e igualdad, captura almas y las deposita en el purgatorio.

Un hecho importante, y que instaura definitivamente esta personificación es la llega de la Peste Negra, donde la muerte ya no ronda sino que vive en Europa, pasando por su velo a Reyes y Esclavos, creyentes y paganos, ancianos e infantes, realizando una fiesta en su honor o su Triunfo, como lo describiese Hieronymus Bosch en su famoso lienzo. La muerte danza campante por Europa y no quedan más alternativas que esperar la vida eterna o celebrar esta macabra equidad.

 

Danse Macabre

La muerte, era parte del diario vivir del hombre medieval, por lo que no es de extrañar relatos como el contenido en la alegórica  “Danza Macabre”, que en la noche de todos los santos, la muerte llamaba a los muertos de sus tumbas para bailar mientras tocaba su violín, dentro de los personajes usuales de este baile se encuentran un Papa, un Rey, un Labrador y un Joven, quienes vienen a fomentar la imagen de la muerte como transversal y se burla de la vida terrenal banalizandola ,  y sus orígenes se postulan a partir de textos de un sermón ilustrado, pasando luego a ser un poema ampliamente difundido y versionado.  En este baile, los esqueletos danzan hasta el amanecer, cuando deben regresar a sus tumbas, para volver al año siguiente.

En 1875, el compositor frances Camille Saint-Saës publicó una pieza musical empapada de este relato, la Danse Macabre, la cual da inicio con un arpa repitiendiendo 12 veces la misma nota, D, que significa las 12 campanadas de media noche, con el cual llega el tritono o “acorde del Diblo”, prohibido en la edad media y degastado por el metal, para introducirnos de lleno en la danza incandescente de la muerte, quien toca a gusto su violín de hueso de manera tanto ascendente como descendente, una vez que todos los comensales están dispuestos, se forma la orquesta, paseando por interludios de vals y energéticos ascensos de la “muerte”, quien con un pianissimo (representando el amanecer) convida  a sus  invitados a la tumba. Para mí, la mejor composición de Saint-Saës, por encima de “Le Carnaval des Animaux”, por su frescura y dinamismo.

El Triunfo de la Muerte

El Triunfo de la Muerte, Bosch

El Triunfo de la Muerte, Bosch

 

Der Tod und das Mädchen (Death and The Maiden)

 

Der Tod und das Mädchen

Der Tod und das Mädchen

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Durante el Renacimiento, diversos motivos eran aledaños a la muerte, entre ellos el creado por Hans Baldung Grien: Der Tod und das Mädchen,  el cual toma una escena de la Danse Macabre,  donde la muerte toma posesión de una joven,  Matthias Claudis hace alusión a este acto en el poema del mismo nombre:

“Vorüber! ach, vorüber
Geh, wilder Knochenmann
Ich bin noch jung, geh, Lieber!
Und rühre mich nicht an.”

“Gib deine Hand, du schön und zart Gebild,
Bin Freund und komme nicht zu strafen.
Sei guten Muts! Ich bin nicht wild,
Sollst sanft in meinen Armen schlafen.”

Traducción

Joven:

“Pasa de largo ¡ay! pasa de largo,
tu, esqueleto salvaje.
Todavía soy joven, vete, querido,
y no me toques.”

Muerte:

“Dame la mano, hermosa y dulce criatura,
soy un amigo y no vengo a castigar.
Has de estar de buen humor. No soy un salvaje,
dormirás plácidamente en mis brazos.”

Esto sirvió de inspiración para Franz Schubert quien en 1824 retomó este motivo, y compuso una deslumbrante obra para cuarteto de cuerdas, simplemente HERMOSO!

Parte 1

Parte 2

Parte 3

Parte 4

Parte 5

Amon Düül II – Wolf City

•enero 3, 2011 • Dejar un comentario

DOWNLOAD

Amon Düül en cierta medida, y más que nada a sus extraños sonidos siempre proyecto y se proyecyo como un grupo terrorífico, oscuro, apocalíptico, devastador, cuasi satánico, o esa es la simple asociación de ideas libres con lo que es su disco más famoso, “Yeti”. El hecho, es que entre tanta jam sessions y psicodélia, Amon Düül II logró adquirir un sonido más intrigante que la mayoría de sus pares.

Dentro de sus discos más accesibles, sin duda el “Wolf City” se situa dentro de los primeros, incluyendo voces femeninas, influencias orientales, mucho folk y mucha psicodelia, tanta que no suena como un mal viaje; en ocaciones hasta puede llegar a recordar a los niñatos de la costa californiana, pero estamos hablando de kraut, equivalente a altas dosis de experimentación, locura, ácidos y jams.

El disco abre con “Surrounded by the Stars”, un contraste entre la crudeza instrumental y las impovisaciones psicodélicas con algún aire, casi una brisa a la música española. “Green bubble raincoated man” se inicia como una delicada, accesible y hermosa canción de folk-rock, que toma por sorpresa, pero para cuando ya se piensa que el león, o en este caso el lobo, no era tan fiero como lo pintaban, el grupo  recuerda que esto es kraut-rock y se marcan una caótica jam-session y el tema acaba en pleno desvarío. Por lo menos no se les puede achacar que no haya sorpresas en el disco.  “Jail-House-Frog” es una frikada casi instrumental, interrumpida por ocasionales cánticos de “ranitas” como ya anuncia el título de la canción. “Wolf City” es otra ida de olla cercana al rock más ácido, con el grupo recitando poemas en medio del descontrol instrumental. Con ” Wie Der Wind Am Ende Einer Strasse” el salto cualitativo es enorme, introducen tablas, sitar, sintetizadores con sonidos cósmicos y el resultado es una pequeña maravilla de psicodelia oriental e instrumental. “Deutsch Nepal” es solemne, oscura, ácida, majestuosa, como si la hubieran compuesto dentro de un antiguo templo iniciático en la ciudad perdida o así, lástima que el tal Secundus Fichelscher (creo que es él) se lance a soltar unos discursitos que nada aportan al tema. “Sleepwalker’s Timeless Bridge” cuenta con colaboraciones de componentes de Popol Vuh y a pesar de continuar con las influencias orientales, suena como una versión más rockera, psicodélica y endurecida del grupo de Florian Fricke y con su extraña belleza en los minutos finales pone un brillante cierre al disco.

En definitiva un disco caótico, a ratos enervante a ratos emocionante, y uno no sabe si aplaudirles, abuchearles o ambas cosas a la vez, pero por lo menos no se les puede achacar falta de ideas y supongo que sin esos momentos de locura ya no serían Amon Düül, aún así más accesible de lo que  se espera.

Spiritualized – Ladies & Gentleman We are Floating in the Space

•enero 3, 2011 • Dejar un comentario

Some of them fall off, but others cling on desperately and yell at the people nestling deep in the snug softness, stuffing themselves with delicious food and drink. ‘Ladies and Gentlemen,’ they yell, ‘we are floating in space!’ But none of the people down there care.

DOWLOAD

Fuera de su mente, el sr. J. Spaceman nos manda en un viaje fantásticvo a través de sonidos extraterrestres, señoras y señores: “estamos flotando en el espacio”, vientos solares, asteroides que chocan o incluso la tensión de los polos magnéticos, todos convertidos en santuario stereo. Este es un sector pristino del space-rock, uno de los mejores lugares, con un toque de dream popo surrealista y ciclismo suave de neo-psicodelia a traves de las guitarras de Spaceman. Inspirado por algunos puntos de vista filosóficos en conmovedora de reflexión, se gana además la  ya habitual influencia del “A Sauceful of Secrets” de Floyd en este tipo de discos, asi como una resurrección de lo que era Spaceman 3, con la ayuda del Dr. John en el piano y BJ Cole en el pedal steel, sin duda el elenco más fuerte desde el “Lazer Guided Melodies”.

Sin embargo, el álbum no fue completado en un cristal glaseado de la luz solar, no. Muchas de las canciones y letras se basan en las sombras de tristeza y sentimientos abandonado que Pierce  experimenta cuando la novia y la  tecladista de la banda Kate Radley deja a  Pierce y de marcha con  Richard Ashcroft de The Verve, con quien  finalmente se casó, a espaldas de Pierce.  Para comprender varias de las canciones o las letras que es útil conocer el contexto, ya que, como siempre, amplía nuestro conocimiento y comprensión de la canción y todos sus elementos.

A pesar del revés, la canción que da inicio al disco, abre de forma suave sumergiendonos en un mundo sonorodo a medidaque se desliza por el apacible ambiente. La incorporación elementods de “I Can’t Help Falling in Love” de Elvis Presley, da como resultado un paso dulce y reconforante de ensueño que se desplaza con gracia, no demasiado surrealista, pero lo suficiente como para abrirnos la mente a las comodidades de ensueño.  Luego aparece la abundacia bulliciosa de “Come Together”,  rompe los cimientos, la captura de Jason, arremetiendo con frustración cómo las drogas que ha consumido, vacío por Kate Radley.  Su voz, es la forma de mando sobre el riff de su guitarra distorcionada gloriosamente, “Come Together” explora los elementos más ruidosos en el ambito de Space-rock, virando hacia el borde del noise pop, lo que nos prepara para un viaje alegre a través de las esferas de agitación emocional.

Little Johnny’s sad and fucked
First he jumped and then he looked
The tracks of time, these tracks of mine
Little Johnny’s occupied”

La epopeya “I Think I’m In Love” tiene que ser el punto culminante de la comunicación. La composición es gloriosa. Las letras son ingeniosas y bien concebidas,

“Think I can rock and roll, probably just twisting”

mientras que la melodía es tan innegablemente atractiva, que la canción parece deslizarse tan rápido por el solo hecho de estar atrapado en ella en ese momento. Y como Jason proclama al mundo, para reprender todo el pesimismo que llenaban el interior, él cree que está anamorado, un violín y brillante grupo de trompas se reúnen en la melodía para ofrecer una conclusión triunfal, el establecimiento de la canción como un todo fonético. El golpeteo suave de las teclas del piano da la bienvenida a “All of My Thoughts” antes de un órgano barra todo junto a una entidad  de dream pop,  se desliza suave a través de las teclas antes de que el descenso en caída libredel coro, un guiño arrogante de piano, guitarra, órgano, bajo y probablemente cualquier otro instrumento disponible en el momento de la grabación, antes  que se restablezca la paz.  Es la deriva a través de un cinturón de asteroides justificado en la música. Ambientes más calurosos que nos llevan a la  deriva en el suave “Stay With Me”,  donde hizo hincapié en la adopción general de la guitarra slide y sintetizador.  Estamos flotando en territorio shoegaze.

Después de un comienzo sólido del álbum empieza a desmoronarse un poco, como la fragmentación de un cuerpo celeste en divisiones distintivo.Blues n’ Rythm  resuena a través de salida “Electricity”, y cuenta con la actitud que le cuentan. La melodía es una bala de ampollas que moldea las letras en sus preocupaciones, comprometiendo todo “vive rápido, muere joven” actitud y propulsar el  “no importa un carajo” . Me gustan la armónica del Blues, entre las derivas sin restricciones de la guitarra slide, especialmente cuando el tema comienza a descender en el caos mental. “Home of the Brave” es un tanto acústica antes de sucumbir a un avión no tripulado, quizás reflejando Pierce sucumbir a la adicción a las drogas. La explosión aviones no tripulados en el gorjeo instrumental “The Individual”, que los senderos son un paisaje sonoro de aviones no tripulados blueseando en la atmosfera. Un segundo instrumental existe en “No God Only Religion”, una lucha caótica en la vena que orquestó la anarquía. El ritmo y la melodía está ahí, sin embargo, está enterrado debajo de una sección de vientos sobresaltó y un órgano melancólico perdido en un mar de remolinos de efectos provenientes de las guitarras.  Sin embargo, el objeto flotante de más peso en la circunferencia del disco de es “Cop Shoot Cop” un atasco de espacio extenso que abarca mucho ruido, trémolos, voces en capas, una línea de piano rodante y un telón de fondo orquestal, un  salón de forma progresiva y de este espacio gigantesco.

Sin embargo, el verdadero soporte de salida en el segundo bloque del álbum es el movimiento melancólico de  “Broken Heart”. Gira en un estado de ánimo desesperado, la canción vuelve a definir los límites de un álbum espiritualmente sin límites. Pierce comienza a elevarse vocalmente, con las notas de salida del violín, el levantamiento de su corazón roto con toda tranquilidad y a  levantar la cabeza ante los recuerdos consumidos por la tristeza y la pérdida. El violonchelo perfecciona el aura dulce/amargo, pintura casi a la perfección a través de océanos de la empatía del dolor del corazón en la mano de Jason Pierce en su obra más conmovedora. Ahora es el turno del santuario coral de  “Cool Waves” , en realidad, se lava el alma, el  corazón triste y roto, refrescante de optimismo y la apertura de los ojos al mundo otra vez.

Claro, puede haber quejas de que la década de los noventa la  reactivación del rock no era  más que tristesa que pasaba por las esferas sonoras, pero por mi parte, creo esfuerzos como el de Spiritualized son únicos y diferente, marcado por la pasión ferviente, carácter y la sustancia en cada canción, lo que hace que se  muevan de una manera u otra, con vida propia. Y cada canción se las arregla para imponer una impresión que termina formando un conjunto,…. un disco a toda raja.

Red Temple Spirit – Dancing to Restore an Eclipsed Moon

•diciembre 26, 2010 • 1 comentario

DOWNLOAD

El olvido es una cosa extraña. Para algunos, el olvido es un refugio desde el día a día, la despreocupación del mundo. Para otros, es un lugar donde esconderse de las miradas indiscretas y las preguntas inquisitivas de intrusiones no deseadas. Para otros, el olvido es un lugar de destierro. Pero todas estas circunstancias de olvido son como consecuencia directa de una acción. El olvido verdadero reside en el hecho de un acto involuntario.

En el olvido es donde vive Red Temple Spirit. Como la mayoría de la gente, nunca había oído hablar de ellos, hasta que un compilado de música misteriosa y oscura los llevo a mi oído. Cuando me hice del álbum completo, fue que aprecié las verdaderas consecuencias de la palabra “olvido” , comenzó a afectarme.  Baje una copia!? Debe ser una broma sangrienta. Fue lanzado como un doble vinilo y CD de una manera única en 1988 y nunca ha visto una re-impresión en algún lugar. Si una copia aparece en mi campo de visión sería casi un milagro. Sin duda, llamó mi atención.

Al principio, suena como un álbum de post punk. El sonido de la guitarra y la batería son familiarmente profundos,  resonante al estilo de bandas como The Charmeleons, The Sound y en menor medida, a The Cure. Pero es mucho más que eso. Luego de unas repasadas, los límites explotan  más allá de lo que las aves han escondido. Hacen un amplio uso de instrumentos como campanas de yak tibetanos, flautas y percusiones varias, sumado a una variedad de sonidos naturales, pájaros, vientos, lluvias y chorros de agua. Cuanto más lo escucho, más me doy cuenta que esto es post-punk, pero no uno convencional. Cuenta con elementos de psicodelia sesentera, los prototipos de lo que años más tarde sería llamado post-rock, así como influencias folk, inclusive me arriesgaría a decir que contiene una pizca de la libertad del jazz. Podría haber movido la música de los ochenta en una dirección completamente diferente (dentro de su escena, obvio), pero al único lugar que se movió fue a ese llamado olvido.

Si bien, Red Temple Spirit son de L.A, lograron tomar los mejor del post-punk Ingles dandonle otra perspectiva. “Dancing to Rostore an Eclipse Moon”, su debut, es tan sorprendente que probablemente sea el mejor debut de su década, y si así no lo fuese, esta cerca. Debutar con un doble vinilo requiere coraje, así como algo de éxito. Sin embargo, el éxito no es para todos. Esto lo hace realmente algo muy especial. Once canciones contiene el disco, comienza y termina con temas doble titulados. Hay una mezcla de temas cortos, fáciles de recordar, junto con otros más reflexivos. Las letras son fuertes en la espiritualidad, con frecuentes referencias a Dios y Jesús, aunque nunca da la impresión que el álbum se incline por un proselitismo, o incluso que los miembros de la banda fuesen creyentes. Esta última opinión se ve reforzada por el hecho de que la segunda parte de la primera pista se refiere a los espíritus del sol, mientras que las referencias a la levitación y experiencias fuera del cuerpo aparecen en otros lugares. Espiritual, sí, directamente religiosa, poco probable.

Pero es la música lo que cautiva al oyente. Siempre estoy un poco cauteloso de las bandas que adoptan una especie de postura “en sintonía con la naturaleza” y traen sonidos de la misma en sus grabaciones. Me da miedo pensar que voy a ser sometido por grupo de hobbits zumbado camino al desfiladero mientras golpean troncos huecos de arboles y hacen comunión con las flores. En otras palabras, la amenaza que ese disco va a terminar siendo un avión psicodelico no tripulado, inducido por fármacos o un rock progresivo con cañón de ánima me pone en guardia. Pero este no es el caso. La mayoría de los álbumes que tratan de combinar la espiritualidad y los sonidos naturalistas fallan miserablemente. Éste lo logra sin una pizca de pretensión.

Si tuviera que elegir una canción favorita, que serían “Moonlight” o “Dreamings Ending”, pero que no debe considerarse en modo alguno como una crítica de cualquier otro tema aquí, menos al notable cover de Pink Floy “Nile Song”. Por otra parte, si yo tuviera una crítica, sería el estilo vocal excesivamente nasal del cantante William Faircloth, pero incluso eso no va en detrimento de la calidad general del álbum y parece ajustarse mediante la adición de un tono un tanto demandante a la mezcla. “Dancing to Restore an Eclipsed Moon” es una verdadera rareza en cualquier sentido. Voy a estar buscando, para obtener una copia  dondequiera que se encuentre, pero si hay alguna justicia en este mundo, escuchalos. Red Temple Spirit no merecen languidecer en el olvido.

Moonlight

Wipers – Youth of America

•diciembre 26, 2010 • Dejar un comentario

DOWNLOAD

Wipers es una de las bandas injustamente olvidadas de la escena punk america, se trata de una banda que logró un equilibrio perfecto entre un sonido crudo, una entrega apasionada e inteligente y una audacia que las demás bandas necesitan desesperadamente,  y Youth of America es una prueba fehaciente de ello. Es difícil no centrarse en la pieza central del disco, el tema homónimo, con sus 10 minutos de duración. La mayoría de las bandas punk de los 80’s y la muchas de las actuales pareciesen despreciar las longitudes a la hora de componer, paro “Youth of America” (el tema) arrojó por la ventana esa convención, se las arregla para combinar elementos punk y minimalistas, con muchas capas de guitarras y un riff inolvidable, una linea de bajo hipnótica y gritos cargados de ira: UNA DE LAS MEJORES CANCIONES QUE HE ESCUCHADO, así, con mayúsculas. Las otras pistas se muestran más convencionales en su duración y estilo, pero así, mantienen un sonido único, que agrada al instante y es fácil de identificar, “It’s Over” y su dinamismo es prueba de ello.

En la versatilidad de Wispers, encontramos himnos alegres post-punk como “Taking Too Long” o  “Can This Be”, los primeros cortes del album, que surgen como una incubación de lo que vendrá después, la oscuridad y rabia característica del post-punk, como “No Fair” o “Pushing the Extreme”. En la actualidad, se vuelve cada vez más común escuchar bandas de punk abrazar elementos progresivos, sin embargo, Wipers y su sonido monolítico tienen gran y olvidado crédito en ello, les debemos las gracias. En cualquier caso, Youth of America es un ejemplo perfecto de  grandes ideas entregadas cerca de la perfección.