Eric Dolphy – Out to Lunch!

DOWNLOAD

Intentemos comprender. En el tema que da título al álbum, te envuelve la increíble precisión de la batería de Tony Williams y la flauta de Dolphy, antes de la contenida intervención ¡quien lo diría! del normalmente fogoso Freddie Hubbard, mientras el contrabajo de Richard Davis dibuja una base tan melódica que parece una sección de cuerdas y el vibráfono de Bobby Hutcherson rellena el aire con notas que son perlas salidas del cofre del tesoro. Entonces, y sólo entonces, lo entiendes todo y te sientes con las piernas colgando de la ventana y vislumbras sartenes ardiendo.

Escuchas atentamente “Hat and Beard”, y te parece que este tema está siendo creado exactamente en el momento de su audición, y a medida que avanza no sabes del todo su dirección; sólo que acto seguido, estás convencido de que ha tomado el único camino posible, tal es la apabullante disciplina y libertad de estos músicos. Suena “Something Sweet, Something Tender”, y te maravillas de como Dolphy ha bordeado en ésta composición todos los tópicos de la balada, sin caer en ninguno de ellos, creando algo tan manido que suena distinto. Acaba el tema, y no eres capaz de repetir las frases, y tienes que escucharlo de nuevo. No, no,  mejor dejarlo para otra vez, y prolongar así  indefinidamente el deseo, el placer de una nueva audición.

Igual que no agotas nunca el gozo de contemplar ese cuadro de Renoir o Manet, que nunca revela del todo su secreto, y en el que a cada nueva mirada descubre detalles anteriormente imperceptibles a tus ojos. Ojos no de experto ¡terrible palabra! sino de aficionado, de lego en la materia, que no busca otra cosa que sensaciones (extrasensoriales a lo Miles), dichoso como un niño ante la perspectiva de un día interminable de juegos o libros. Y así me siento yo escuchando “Gazzelloni” y “Straight Up and Down”, los otros temas que conforman éste breve (41 minutos) e inconmensurable álbum.

Grabado el 25 de febrero de 1964 ¡en un sólo día! por el gran Rudy Van Gelder, “Out to Lunch” es una columna angular del jazz moderno, del jazz a secas, y de la música del siglo XX. Con él, no sirven las clasificaciones al uso, salvo para guiarnos muy por encima ¿acaso no es un jazz tan libre como el de Armstrong con los Hot Five? ¿y no es mucho más moderno que, digamos, el ochenta por ciento de los discos de los últimos veinte años? Es primigenio y sideral, estricto y relajado, formal y atrevido. Es muchas cosas a la vez, y sobre todo, contiene el germen de la libertad en su interior, porque según los años pasan y las personas vamos cambiando y envejeciendo, seguimos encontrando en su escucha consuelo, comprensión y placer.

Tan sólo añadir que Eric Dolphy y sus cuatro extraordinarios compañeros son de la inmensa casta creadora, indomable e inabarcable de los Mingus (¡inolvidable el concierto de ambos del mismo año en los Champs Elysees!), Monk, Coltrane, Davis, Evans, Ornette,Getz, etc., continuidad de una gloriosa tradición que ha hecho del jazz la música por antonomasia del siglo XX.

Anuncios

~ por fvguerino en diciembre 13, 2009.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: