John Zorn/George Lewis/Bill Frisell – News For Lulu

•diciembre 25, 2010 • Dejar un comentario

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Zorn es él hombre, y este hombre  además goza de buenos contertulios, y para grabar el New For Lulu se hizo acompañar en el trombón por George Lewis, llamo a su parner de Naked City Bill Frisell para la guitarra y para de contar, un saxo, un trombón y una guitarra, con solamente esos tres instrumentos, mucha imaginación y una capacidad para improvisar más que sorprendente, Zorn, Lewis y Frisell logran que resulte una obra de gran belleza algo que en manos de tipos menos eclécticos y curiosos sería un pastiche indescifrable, casi tan indescifrable como los inspiradores del disco: Kenny Dorham, Sonny Clark, Freddie Redd y Hank Moble.

Danzas frenéticas entre los dos vientos, las increíbles cuerdas escurridizas de Bill, un swing bestial y, por momentos, algo de caos zornero que parece derrumbar los castillos de arena sonoros que con tanto esmero habían construido. Todo alrededor de las hermosas melodías originales, a las cuales a veces respetan y otras veces deforman hasta lo imposible. Lo impredecible de cada interpretación, la enorme cantidad de giros que pegan en cada tema hace que los 74 minutos de News for Lulu se pasen volando y, por supuesto, que uno desee lo imposible: haber estado ahí, adelante de ellos, en el momento en que tocaban semejantes maravillas.

Como dato rosa, el nombre y la portada vienen lado por la actriz Louise Brooks, en este caso la portada es una toma de la película expresionista alemana “Die Büchse der Pandora”,  del genial director Georg Wilhelm Pabst.

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Coil – Horse Rotorvator

•diciembre 24, 2010 • Dejar un comentario

En el curso de este año se han muerto una cantidad infame de buenos músicos, entre ellos: Peter Christopherson, parte de ese dúo demencial conocido como COIL.

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Pocas bandas capturar el sonido de malestar, de un mal inminente, de la vida saturada.  Ni siquiera puedo empezar a descifrar el miasma de  de confusión/tortura sexual  y/o estados mentales demenciales que impone este disco, porque es un mundo y un hasta el lenguaje mismo. Pero mientras que siempre han tenido la capacidad de distorsionar (“Anal Staircaise” contiene samplers de Stravinsky) también han tenido la capacidad de crear belleza musical,  muy buena también (“Ostia (The Death of Pasolini)”), o la sublime aparición de Violeta en “Babylero”. Si escuchamos atentamente, se puede oír la resaca de Throbbing Gristle o las letras de William Bourroughs, así como si alzamos la mirada hacia el futuro encontramos bajo su alero a Godflesh, al tiempo que la producción sublime de los pasajes y marchas, enderezan totalitariamente  el actuar de las nuevas bandas ambient o fascistas neo-folk. Los espíritus de la enfermedad y la disfunción se encuentran en los surcos de este disco, un disco que es también lo suficientemente inteligente como para tentar a los oídos con inesperada combinación instrumental de ritmos variados, antes de azotar la cabeza con algunos sonidos realmente desagradables e inquietantes.

Es difícil limitar el álbum llamándolo “industrial”,  a pesar de su enorme influencia en este ámbito hay simplemente mucho más sucediendo en toda la música de Coil de electro-beats y angustia neo-metalica.  Hay que aceptar sus propios términos o evitarlos por completo. Simplemente no hay “por qué” o “porque ” de su música. Simplemente es.

Jesu – Jesu

•diciembre 24, 2010 • Dejar un comentario

El conformismo en la música tiene viento en vela, eso dicen. De hecho, según algunos el viento viene de la forma de distribución de la música: más radios, más canales de videos y en especial ese monstruo llamado Internet, el cual, según muchos ha contribuido a este desastre.  Desafortunadamente, aquellos pregoneros de la calamidad son los autodenominados de “mente abierta”, la suciedad causada por estos heraldos de la catastrofe no tieme mas resultado que la siguiente sentencia:

La música ha muerto

Como si la música fuese el Dios de Nietzsche. ¿Cuántos vídeos musicales en YouTube se han caracterizado por un comentario similar a este: “1983: U2, 2010:. Justin Bieber” ? Este es sólo uno, sino decenas de pseudo-observaciones similares florecen todos los días.  En verdad, la “corriente princial” de los artistas tiene un nivel mediocre, lo cual ha sido así por años. El único hecho real, es que mayor cantidad de gente puede publicitar su concepción de lo “bueno” y lo “malo”, aka, lo que “no me gusta”, esa entelequia de mierda que llamamos gente, piensa que por escuchar grupos que no se difunden ampliamente por estos canales tradicionales son y tiene mejor gusto que aquel que disfruta de Justin… Bieber.  El problema es que este tipo nuevo de reacciones, sinceramente, no las entiendo. La música ha muerto! Y en 10 años de nuevo maintream,  ¿”2010: Justin Bieber, 2020: Juanita la del Barrio”? La verdad es que estas reacciones no tienen la perspectiva necesaria y cambiarán su aviso miserable al menos una vez por década, o por año.

Larga introducción, por cierto necesaria.  Para contextualizar dos hechos, el de presentar un disco para mí iconico  y el segundo para seguir chupandosela a Justin,…Broadrick. El primer fruto real de Broadrick con Jesu, su primera verdadera oferta. ¿La música está muerta?.

Justin Broadrick,  responsable de los tormentosos y nihilistas sonidos de Godflesh, inició por el 2003 un proyecto llamado Jesu, aún en la década de 2000 cuando la música estaba muerta y viva de acuerdo a la reacción tan lúcida, la primera estocada vino con el aclamado E.P “Heart Ache”. Pero sería el disco homonimo quien marcaría la ruptura entre este Jesu/Godflesh, con el Jesu profético. Claramente las brasas industriales de Godflesh siguen influenciando fuertemente la estructura de las canciones, pero la mezcla con el deseo de hacer algo más Shoegaze dan como resultado una amalgama atmosférica imposible de igualar.

Jesu – Jesu

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“Jesu” es de una bellaza triste, sucia y polvorienta. No es tan escandalosa, por supuesto. La producción es superior, pero aun así arenosa, con trozos de ceniza, con nieve de palabras. Broadrick susurra en la mayoría de los títulos, sino también utiliza su godflesh-gritos por última vez en su carrera en “Man/Woaman.” Títulos de canciones (“Tired Of Me”) como la letra (“Friends are Evil”) reflejan el mismo sentimiento: una infinita melancolía.

El álbum se abre con un tiro al aire y la guitarra de “Your Path to Divinity”, comienza su riff a una velocidad de muerte, acompañada por una batería enmarcada desde el  frío, ese caracteriza a las industrias modernas. La música es un muy difícil acceso, y de seguro la  más agradable para una primera escucha es “We all Faulther” y su estribillo hipnótico. El hombre gira lentamente en el borde (“Sun Day”), o incluso totalmente depresivo (“Walk on Water”). “Guardian Angel” suena como un guión de la determinación a través del poder de las guitarras. Las palabras sugieren encontrar la clave. Para huir. A veces Jesu sonaba más como una cura que como un disco real. Es una terapia:  introspección, fuerza, nos obliga a mirar profundamente en nosotros mismos. Un largo eco a cabo la obra, que retoma lo más básico del actuar de Broadrick: la industria como ente sonico, pero ya no es esa industria ruidosa y llena de tubos como las que habían en los ochentas (de esas que querían mover Los Prisioneros), sino que una actual, llena de paredes de vidrio y sanitizada, pero igual de toxica. El camino aún es largo Jesu.

Así que después de una bofetada, me parece muy raro encontrar ilegítimamente la muerte de la Música. Si uno presta atención a todos los artistas que nos forman mierda en los oídos, es claro que la gota de agua con el tiempo será el golpe final para el vaso. Es como si todas estas personas que esperan el Mesías, escuchando Radiohead a la longitud del día. No tiene sentido!

La Internet puede ahorrar un poco de nosotros. Si usted cava a través de la masa, es posible encontrar lo que se solicita. Yo encontré la mía. Dése los medios para encontrar su propia cura, entonces vierta el contenido en algún momento y en algún lugar

Si la música es una religión, Jesu era mi salvador….. la música ha resucitado!!.

Popol Vuh – Hosianna Mantra

•diciembre 23, 2010 • Dejar un comentario

 

Tras dos discos de experimentación, electrónica y yerbas varias, cuenta la leyenda que Florian Fricke tras el monumental In Den Gärten Pharaos entró al mundo de la religión, encontró que la electrónica era algo pocos menos que diabólico, y la dejó de lado. Leyenda o exageración, el hecho es que en este disco si la avandonó, aunque la retomase después. Desde luego el Hosiannas Mantra es un disco creado desde la espiritualidad, lleno de una magia etérea y delicada, considerado por muchos como el primer disco New Age. Recordemos que el disco del 72, así que no contiene nada de los clichés modernos del New Age, nada de pajaritos, ríos de fondo o muzaks, sino que nos habla desde la  belleza compositiva, sin exagerar, palabras como “bello” o “hermoso” recuperan todo su sentir original.

Pocos son los discos alemanes de a comienzos de los 70s que puedo escuchar en el trasnoche sin temor a los vecinos terminen llamando a los pacos, y el hecho es que se ha convertido en banda sonora favorita para cuando la ciudad duerme y es posible disfrutar algún momento de calma en el ajetreado quehacer nocturno, el día de mañana queda aún muy lejano y el ayer muy atrás, de los pocos momentos en los que pasado y futuro se quedan en segundo plano, y la sensación de paz y de perderte en la música con una maravillosa sensación de aislamiento cósmico del mundo no tiene precio, por supuesto el mañana llegará con sus sinsabores y alegrías pero cuando suena el Hossianas Mantras, te encuentras en  esos momentos de inmersión,  sólo centrado en el presente  y la sensación de bienestar.

 

Describir discos como este canción a canción se me antoja tarea imposible, desde el primer tema “Ah” muestra una belleza etérea y delicada, como encontrarte de repente en medio del pasillo el parque más hermoso y relajante que hayas visto nunca y pasear flotando en medio de cascadas de pianos y arpas celestiales, acompañados de guitarras atmosféricas que acarician como un susurro, y sentir una pureza casi espiritual que te hace sentirte en las nubes y olvidarte de todo, pero sin caer en lo ñoño o lo cursi (no como lo hago yo ahora) y huyendo de clichés y lo obvio, es un disco tan accesible y bonito como intrincado y rico en matices, que aún estoy descubriendo.

Para mí un disco que sencillamente transciende géneros y no hace falta estar interesado en la música alemana de los 70, ni los pioneros de la new age, ni la música instrumental, para rendirse a sus surcos, en el segundo tema por cierto, “Kyrie”, canta la coreana Djong Yun de forma casi imperceptible, así como en casi todo el disco, pero de forma no intrusiva, como un instrumento más que acompaña las canciones con una sutilidad exquisita.

El tema homónimo de diez minutos es otro tema que me sumerge en el trance son sus influencias orientales, los coros imposiblemente bellos, la guitarra hipnótica y delicada que te acuna sin caer en lo obvio,… tal vez la mejor fusión de rock y “religión” que haya escuchado hasta la fecha. El resto del disco mantiene la combinación de sonidos de ambiente y espirituales, sin caer en efectismos, y logrando que para alguien tan “pop” como yo el sonido de una cantante coreana de suavísima voz semirecitando sonatas bajo un sutil acompañamiento de oboe, pianos, la citada guitarra delicada,… se convierta en uno de los momentos más esperados del día. Hasta me están dando ganas de volver a ir a la iglesia tras escuchar este disco.

Posteriormente muchos llevarían esta fórmula hacia lo banal quedándose sólo en la superficie, y perdiendo esa pureza, búsqueda y espiritualidad, pero si New Age equivalera a discos como este no estaría el término desprestigiado. Puede que en una primera impresión o si se escucha a una hora o atmósfera inadecuada (mejor no escucharlo en el auto), pueda parecer un disco demasiado blando o superficial o preciosista. Pero ya he perdido la cuenta de cuantas noches me ha llevado la paz y acunado antes de dormitar, y los problemas parecían menos problemas, …etc

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Bat For Lashes – Two Suns

•diciembre 23, 2010 • Dejar un comentario

Quería escribir sobre los discos “más notables de este año”, pero no hay nada que  realmente me hubiese volado, no al menos en los grupos de esta generación, siempre saldrá algún The Fall, Swans, The Ex, Sun City Girls o Masada a salvar el día. Es por ello que escribiré, mejor, de los discos que volaron mi cabeza durante este año, partiendo por el hipnótico Two Suns de Bat for Lashes, un disco que paradogicamente fue publicado el año pasado.

Describir Two Suns como un sueño surrealista es algo bastante real, tanto como el talento de Natasha Khan, quien entrega momentos realmente hipnóticos y ambientes llenos de mística, quien logra desenmarcarse de las odiosas comparaciones con Bjork, Kate Bush o Regina Spektor. Es un viaje por percusiones salvajes, melodías hermosas y oscuras, que coquetean con las riveras más experimentales del pop, es por ello que el sencillo Daniel termina siendo realmente impactante, un tema lleno de una dramática oscuridad de donde emerge una luz en forma dulce y frágil, creando un contraste hermoso, un estribillo prudente, escurridizo y cerebral. Casi todo el disco goza de esa licencia, el uso y desuso de elementos synth y electro pop, para crear ambientes íntimos, taciturnos y ratos reflexivos.

Es en este velo de oscuridad donde se enmarcan “Glass”, mezcla perfecta entre percusiones y piano, “Sleep Alone” que junto con “Pearl’s Dream” dan los grandes momentos del disco, como olvidar el gospel de “Piece of Mind”, la luminosa “Moon and Moon” o el organillo de “Good Love”, que junto con “Travelling Womman” y “The Big Sleep” terminan dando un disco imposible de resistir.

Joan Manuel Serrat – Mediterraneo

•agosto 15, 2010 • 1 comentario

“Es hermoso partir sin decir adiós”

El mayor y gran peligro que acecha a un clásico es su invisibilidad.

Como pertenecen a la humanidad más allá de religiones, ideas y razas, se opaca su transversal belleza; como ya hemos visto y oído varias, bastantes, muchas, demasiadas veces, creemos ya nos han dicho todo, o creemos todo lo que han dicho de ellas, ¿ya no tienen nada que ofrecernos?.

¿Para qué contemplar otra vez “Las Meninas”, “La Muerte de Marat” o “Las Señoritas de Aviñon”?, ¿Para qué escuchar nuevamente “El  Rito de la Primavera”, “La Flauta Mágica” o “Las Variaciones de Goldberg”?, ¿Para qué releer “Don Quijote de la Mancha”, “La Odisea”, “Popol Vuh” o “En busca del Tiempo Perdido”?, para que, si son grandes obras de la CULTURA, cultura con mayúsculas, ¿para qué?, si ya se situaron sin discusión alguna en el Olimpo.

Lo mismo ocurre a menudo con la denominada cultura “popular”. Ocurre con “Casablanca”,”El Padrino”,”El Chachal de Nahueltoro”,”It’s a Wonderful Life” o con “Kind of Blue”, “Revolver” o “A Love Supreme”.

¿Por qué?, Porque cada relectura, cada audición, cada mirada, nos revelan más sobre nosotros mismos, que toneladas de productos que nos bombardean cada día, en cualquier lugar. Porque se dirigen directamente al ser humano, a la médula personal y a la vena colectiva.  Y a ésta selecta categoría también pertenece el “Mediterráneo” desde hace ya 40 años.

En 1971, Serrat ya gozaba con una carrera notable, en catalán. Dio el salto hacia el español y dentro de su entorno politizado, el régimen lo vetó, hecho que le otorgó gran popularidad en latinoamerica, desde Mexico hasta Chile. Luego de grabar adaptaciones de poemas de Antonio Machado, repitió con “Mi Niñez”, preámbulo perfecto para lo que sería una de las mayores obras de la música popular en España, que puede parangonarse, sin desdoro alguno, con las grandes obras de Georges Brassens, Jacques Brel o Léo Ferré.

Todas las canciones, absolutamente todas (Mediterráneo, Aquellas pequeñas cosas, La Mujer que yo Quiero, Pueblo blanco, Tío Alberto, Qué va a ser de ti, Lucía, Vagabundear, Barquito de papel y Vencidos) son patrimonio de los que las han hecho suyas, de los que se lo merecen, de los que se identifican con su ímpetu, sus ganas de vivir, su alegría, su belleza, su capacidad de emocionar en apenas 33 minutos y 53 segundos. Supo reconciliar extremos en un equilibrio que pocos han logrado. Populista pero inteligente, literario y musical, supo hablar de su terreno y del de los demás al mismo tiempo. Poco importa lo pesada que es la orquesta en la que se forjó para producir el disco cuando en “Lucía” es capaz de concentra la obsesión romántica de toda una vida en un doloroso suspiro, en “Mediterráneo” la intensidad y el orgullo de pertenencia, o el peligro de la nostalgia en “Aquellas pequeñas cosas”.

Por eso “Mediterráneo” es un clásico. Intemporal. Nada más y nada menos.

“Soy cantor, soy embustero
Me gusta el juego y el vino
Tengo alma de marinero
Que le voy a hacer, si yo
Nací en el Mediterráneo”

Federico García Lorca

•agosto 2, 2010 • 1 comentario

Se dice mucho eso de “se debería enseñar en las escuelas”, cosa de la que yo no suelo estar muy de acuerdo (sobre todo, en lo que respecta a las cosas que me gustan).

Porque, no nos engañemos, los niños aborrecen lo que les enseñan en las escuelas. Y no creo que muchos fueran capaces de valorar cierta clase de obras que, por mucho que nosotros consideremos absolutamente necesarias para el desarrollo completo de un ser humano, se han de descubrir por voluntad propia. O por sorpresa. Pero no por imposición.

Tres son mis poetas favoritos:  Vicente Huidobro, Miguel Hernandez y Federico García Lorca. Los dos primeros los descubrí por mi cuenta, me cautivaron y formaron, mientras que García Loca, supuestamente era un gusto engendrado por la educación escolar. Luego de hablar esto con mi madre, me di cuenta que no podía estar más equivocado, cuando niño me leía los Romanceros, mi pasión por Lorca viene desde la cuna.

Ya de joven el mito de Lorca crece para mi cada vez más, perteneció a la generación del 27, convivó con Dalí y Buñuel, y por ultimo su final en manos de la Guerra Civil Epañola (un tanto por despistado y otro por su afinidad con el Frente Popular).

Como no enseñar y degustar la recopilación folklorica entorno a los gitanos, usándolos como eje para mostrar las difrencias de la sociedad burguesa con la tradición. Como no encandilarse con luna bañada de muerte, fría y esquiva de las pasiones humanas, como una Afrodita que encandila las pasiones de los moribundos; como no apegarse a la figura del jinete, gallardo, masculino, erótico, … y su fascinación por la tierra, la hierba, los comensales, mozuelas, navajas, platería y luciérnagas. Como decir con más tacto que la Casada Infiel, el cuernear a alguien:

Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.

Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos.
Sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido,
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.

*

Pasadas las zarzamoras,
los juncos y los espinos,
bajo su mata de pelo
hice un hoyo sobre el limo.
Yo me quité la corbata.
Ella se quitó el vestido.
Yo el cinturón con revólver.
Ella sus cuatro corpiños.
Ni nardos ni caracolas
tienen el cutis tan fino,
ni los cristales con luna
relumbran con ese brillo.
Sus muslos se me escapaban
como peces sorprendidos,
la mitad llenos de lumbre,
la mitad llenos de frío.
Aquella noche corrí
el mejor de los caminos,
montado en potra de nácar
sin bridas y sin estribos.
No quiero decir, por hombre,
las cosas que ella me dijo.
La luz del entendimiento
me hace ser muy comedido.
Sucia de besos y arena
yo me la llevé del río.
Con el aire se batían
las espadas de los lirios.

Me porté como quien soy.
Como un gitano legítimo.
Le regalé un costurero
grande de raso pajizo,
y no quise enamorarme
porque teniendo marido
me dijo que era mozuela
cuando la llevaba al río.

Como recordar cuando recitaba medio ebrio el Romance Sonámbulo, en algunas ruinas de Valparaiso con el amanecer en mi cara:

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas le están mirando
y ella no puede mirarlas.

*

Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde…?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.

*

Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los montes de Cabra.
Si yo pudiera, mocito,
ese trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
Compadre, quiero morir
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
dejadme subir, dejadme,
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.

Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal,
herían la madrugada.

*

Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento, dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está mi niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!

*

Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche su puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos,
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.

Como no escuchar a Paco Ibañez musicalinzando a Lorca, la sublimación de un hombre y una guitarra española. Paco Ibáñez a cara de perro. Su vozarrón dibujando mapas de sentimientos sobre las notas machacadas de guitarra. Y luego está la interacción con el público, español en su gran mayoría. Capaces de saborear cada palabra.

Cancion del Jinete

Romance de la Luna